Ya vimos que la última fase del análisis de riesgos es decidir si el riesgo estimado es aceptable. Lo que no vimos entonces es que esa decisión no es un cálculo puramente matemático de probabilidad y gravedad, entran también factores sociales, comerciales y ambientales.
Dos máquinas pueden tener exactamente el mismo nivel de riesgo calculado, probabilidad y gravedad idénticas, y aun así una puede considerarse aceptable y la otra no. La diferencia está en el contexto, qué expectativas sociales existen sobre ese tipo de máquina, qué exige el mercado en el que se vende, y qué impacto ambiental tendría un fallo. Un mismo número de riesgo puede leerse de forma distinta según dónde y para qué se use la máquina.
Esto es lo que distingue la valoración de riesgos de la simple estimación, estimar es calcular probabilidad por gravedad, valorar es decidir si ese resultado, en ese contexto concreto, es tolerable o no.
Tres tipos de factores, además del cálculo de probabilidad y gravedad.
Figura 1. El mismo riesgo calculado puede valorarse distinto según estos tres factores.
Es el último paso antes de decidir si hace falta reducir el riesgo.
Figura 2. La valoración es el puente entre el número calculado y la decisión final.
El resultado de esta valoración es lo que determina qué combinación de enclavamientos, ESPE y demás medidas necesita realmente una máquina.
Si necesitas apoyo para valorar si el riesgo residual de tu máquina es aceptable en tu mercado de destino, tec.nicum consulting puede ayudarte. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.