Es el opuesto exacto del contacto de acción lenta que ya vimos. Aquí la conmutación se realiza mediante un muelle, y es independiente de la velocidad de accionamiento del interruptor. Da igual lo despacio que alguien mueva el actuador, el contacto siempre conmuta con la misma rapidez.
El muelle acumula energía mientras el actuador se mueve despacio, y la libera de golpe al alcanzar un punto de disparo concreto. Es ese punto de disparo el que desconecta la velocidad del contacto de la velocidad del actuador, no importa cuánto tarde en llegar hasta ahí, una vez llega, el muelle hace el resto en un instante.
Esto tiene una ventaja práctica clara, evita que el contacto pase tiempo en una posición intermedia indefinida, algo que puede generar arcos eléctricos o desgaste si ocurre despacio y de forma repetida. La contrapartida es que el propio muelle es una pieza mecánica más que puede degradarse con el tiempo, algo que un contacto de acción lenta, al no tener muelle, no sufre.
Figura 1. Todo lo que pasa antes del punto de disparo puede ser lento, lo que pasa en el disparo nunca lo es.
No es que uno sea mejor que el otro, cada uno resuelve un problema distinto.
Figura 2. La elección depende de qué es más importante para esa función concreta, velocidad garantizada o transmisión directa.
Los interruptores de posición de la gama finales de carrera de Schmersal incluyen versiones con contacto de acción rápida para aplicaciones donde la transición neta es la prioridad.
Si tienes dudas sobre qué tipo de contacto necesita tu aplicación, tec.nicum consulting puede ayudarte. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.