Ya vimos que el enclavamiento por solenoide mantiene el resguardo bloqueado mientras la máquina es peligrosa. Aquí está el mecanismo exacto que hace posible ese bloqueo, y sobre todo, cómo se libera cuando ya no hace falta.
El pestillo con enganche del enclavamiento se mantiene en la posición bloqueada por fuerza magnética, y se libera mediante un resorte. Es importante fijarse en qué papel juega cada uno, porque no es el reparto que la intuición sugiere a primera vista.
La fuerza magnética necesita alimentación eléctrica para mantenerse activa, mientras que el resorte no necesita nada, simplemente empuja en cuanto deja de haber fuerza magnética que se lo impida. Esto tiene una consecuencia directa de seguridad, si se corta la alimentación por cualquier motivo, incluido un fallo eléctrico, el pestillo se libera solo, sin que nadie tenga que intervenir.
Figura 1. Mientras la fuerza magnética gane, el pestillo queda bloqueado; en cuanto desaparece, el resorte lo libera.
El comportamiento por defecto ante un fallo es liberar, no bloquear más fuerte.
Figura 2. El diseño elige explícitamente qué pasa si algo falla, y en este caso el fallo abre, no cierra.
Este principio rige el diseño de la gama AZM40 de Schmersal, dentro de sensores táctiles orientados a la seguridad.
Si tienes dudas sobre si te conviene un enclavamiento con bloqueo por fuerza magnética o por otro principio, tec.nicum consulting puede ayudarte. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.