Ya vimos las reglas generales del rearme, cuándo hace falta y cuándo se puede prescindir de él. Esta ficha se centra en el botón físico en sí, y en una función suya que se pasa por alto con facilidad, borrar los fallos que el módulo ha guardado en memoria.
Cuando un módulo de seguridad detecta un fallo, sea un contacto soldado, un cruce entre canales, o cualquier otra anomalía, no solo detiene la máquina, guarda ese fallo en su memoria interna. El botón de rearme tiene entonces una doble función, reactivar el sistema si las condiciones son seguras, y borrar ese registro de fallo guardado para que el módulo vuelva a arrancar en un estado limpio.
Esto importa en la práctica porque un módulo con un fallo todavía registrado en memoria puede negarse a rearmar aunque la causa original ya se haya corregido, si la condición que disparó el fallo ha desaparecido pero el registro sigue ahí, hay que confirmarlo explícitamente pulsando el botón, no basta con que el problema físico ya no exista.
Figura 1. Corregir la causa no es suficiente por sí solo, hace falta la confirmación explícita del botón.
El botón no actúa a ciegas, el módulo verifica una secuencia de condiciones antes de dar por bueno el rearme.
Figura 2. Si cualquiera de los cuatro pasos falla, el rearme no se completa.
Esta función está incorporada en los módulos PROTECT SRB-E de Schmersal, dentro de la gama procesamiento de señales de seguridad, junto con los botones físicos de la gama dispositivos de mando y señalización.
Si un módulo se niega a rearmar y no localizas la causa, tec.nicum engineering puede ayudarte a diagnosticarlo. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.