Ya vimos que la distancia mínima hasta una zona peligrosa se calcula con EN ISO 13855, en función del tiempo de parada de la máquina y la velocidad de aproximación del cuerpo. El tiempo de respuesta es exactamente ese primer dato, y es más largo de lo que parece a primera vista.
Es el tiempo que transcurre desde que algo interrumpe la detección (un cuerpo cruza el haz de un AOPD, se acciona un pulsador de emergencia) hasta que la máquina se detiene completamente. El error habitual es pensar que ese tiempo es solo el que tarda el motor en pararse, cuando en realidad es la suma de tres tramos, el tiempo que tarda el propio sensor en detectar y comunicar la señal a través de su salida OSSD, el tiempo que tarda el módulo de seguridad en procesar esa señal, y el tiempo mecánico real de frenado del elemento peligroso.
Ignorar cualquiera de los tres tramos al calcular la distancia de seguridad es un error habitual, y siempre resulta en una distancia insuficiente, nunca en una excesiva, porque cada tramo omitido solo puede acortar el cálculo, nunca alargarlo.
Los tres tramos se suman, no se eligen entre ellos.
Figura 1. Omitir cualquiera de los tres tramos siempre acorta el cálculo, nunca lo alarga.
La consecuencia no es un margen de error pequeño, es una distancia de seguridad insuficiente en la instalación real.
Los tiempos de respuesta de los dispositivos de seguridad optoelectrónicos y de los módulos PROTECT SRB-E de Schmersal están documentados en sus hojas de características, precisamente para poder hacer este cálculo con datos reales, no estimados.
Si necesitas calcular la distancia de seguridad completa de una instalación según EN ISO 13855, tec.nicum consulting puede hacerlo. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.