Ya vimos el resultado de este principio aplicado a un componente real, el contactor de acción positiva. Esta ficha explica el principio en sí, tal como lo define EN 60204-1, la separación de un contacto como resultado directo de un movimiento determinado de la parte operativa del interruptor, mediante piezas rígidas, no elásticas.
La palabra clave es "directo". En un interruptor normal, un muelle puede ayudar a que el contacto se abra, y si ese muelle se rompe o se queda pegado, el contacto puede no abrirse aunque el actuador se haya movido. En un interruptor con ruptura positiva no hay muelle de por medio en esa función, es el propio movimiento mecánico del actuador el que empuja físicamente el contacto hasta separarlo, mediante piezas rígidas.
Eso significa que la apertura del contacto no depende de que ningún resorte funcione correctamente, depende únicamente de que el actuador se haya movido, algo mucho más difícil de que falle sin que se note.
ACTUADOR SE
Figura 1. Sin ningún componente elástico entre ambos extremos, uno no puede moverse sin que el otro lo haga.
La diferencia está en qué pasa cuando algo va mal, no en el funcionamiento normal.
Este principio es la base de los contactores de acción positiva y de los interruptores de posición y de seguridad de Schmersal dentro de la gama sensores táctiles orientados a la seguridad. También está relacionado con la apertura positiva y los contactos de apertura positiva, que desarrollan requisitos más específicos de esta misma familia.
Si tienes dudas sobre si un interruptor concreto de tu instalación cumple este principio, tec.nicum consulting puede verificarlo. Puedes contactar con un especialista si lo necesitas.