Ya vimos las normas de tipo B como el nivel intermedio de la jerarquía. Tipo B1 es un subgrupo concreto dentro de ese nivel, normas que detallan aspectos de seguridad tratados de forma general en las normas básicas, dando soluciones concretas, por ejemplo distancias de seguridad o temperaturas superficiales.
La diferencia entre tipo B y tipo B1 es de nivel de concreción, no de alcance. Una norma tipo B puede decir "hay que calcular una distancia de seguridad adecuada"; una norma tipo B1 dice exactamente cómo calcularla, con qué fórmula, y qué valores usar. Ya vimos un ejemplo muy claro de esto en zona peligrosa, donde EN ISO 13857 da la fórmula exacta de distancia mínima según la altura del obstáculo, y EN ISO 13855 hace lo mismo según el tiempo de parada.
Lo mismo pasa con las temperaturas superficiales, no basta con decir "la superficie no debe quemar", hace falta una cifra máxima concreta y un método para medirla, exactamente el mismo patrón que ya vimos con las clases de temperatura T1 a T6 en el contexto ATEX.
Figura 2. Ambos ejemplos convierten un principio general en un número concreto que se puede medir y verificar.
Dos casos de esta misma serie encajan exactamente en la definición de norma tipo B1.
Figura 2. Ambos ejemplos convierten un principio general en un número concreto que se puede medir y verificar.
Los cálculos de distancia de los dispositivos de seguridad optoelectrónicos de Schmersal y las certificaciones de temperatura de la gama dispositivos ATEX se apoyan directamente en normas de tipo B1.
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